viernes, 4 de diciembre de 2009

Periodismo

“Un periodismo irresponsable”*

“Pasé luego por el periodismo devorador -dijo Walter Adet en la entrevista antes citada-. Yo he sido un disfrazado de periodista, no un periodista. Supe cumplir ese papel.
Intenté buscar el sentido estético en la más simple información. Así el periodismo se hace más llevadero, aunque dé más trabajo”.

La estética, la escritura, ha sido siempre un tema pendiente entre periodismo y literatura; (...) adujo a la responsabilidad del periodismo, un reclamo que se agudiza cada vez más desde diversos sectores.
Hay prisa en el periodismo, no en la literatura. Hay prisa en el que juzga, no en el que dialoga. ¿De qué modo podría complementar el periodista estos opuestos si no desde la responsabilidad? Al fin y al cabo trabaja con la palabra y, como el poeta, intenta llegar a lo real.
Pero lo real es patrimonio del conocimiento, no de la espectacularidad; la información es patrimonio de quien describe, no de quien comunica. (...)
[Los periodistas] ¿Podrán narrar, disentir, analizar? ¿O tal vez aparezca otro agravio contra alguien que ocupe la actualidad?
Cada mañana, antes que el diario, busco en el diccionario la palabra “distinción”, para que la crítica no se convierta en agravio, ni mis crónicas en un diario personal. Para que el periodismo no sea partícipe de “las garras del pequeño chisme de la ciudad chica”...

*Fragmentos de una carta del poeta jujeño Néstor Groppa enviada a la viuda del poeta Walter Adet. http://www.culturasalta.gov.ar/content/view/2714/320/

lunes, 9 de noviembre de 2009

¿Quién tiene más derechos?

En el estadio de Ríver Plate y en el Club Municipalidad se llevan a cabo recitales de rock. Según dicen los periodistas que se ocupan de ese género, la música no puede ser escuchada sino a altos volúmenes. Ahora bien: los que vivimos en las cercanías de esos clubes, debemos soportar sus efectos desde antes del recital y durante lo que el mismo dure.
Para que no se piense que exagero, pondré un ejemplo que me toca de cerca. Vivo en el séptimo piso de un edificio de once, que está a unas 6 cuadras de Muni y a 12 o más de River. El frente del mismo se orienta hacia los clubes nombrados. En este fin de semana y el anterior, las pruebas de sonido efectuadas a la tarde hacían vibrar los vidrios y los enseres ubicados sobre los muebles y repisas. La parte "melódica" (es un decir) no se alcanza a oír, pero la rítmica es la que se propaga de esa forma brutal.
Cuando hay recitales con gente en el campo y la gente salta, mi edificio oscila. Me dicen que es debido a la constitución de los suelos (de relleno) sobre los cuales han sido construidas las canchas, por lo que los saltos de la multitud producen vibraciones sobre las napas freáticas y originan oscilaciones en los edificios circundantes.
La primera vez que me ocurrió esto, empecé a sentirme mareado y a ver cómo pendulaban los objetos colgados como artefactos de luz y otros. En un primer momento me asusté pensando que estaba sufriendo algún tipo de ataque. Luego, al ver que oscilaban los objetos suspendidos, creí que se trataba de un terremoto. Después me enteré de la causa real: los recitales.
Hace un rato, en el programa "¿Cuál es?" de la Rock and Pop, un tonto acaba de quejarse por una denuncia efectuada por vecinos del barrio River, diciendo que "por la queja de uno se perjudican multitudes"...¿Tiene razón este señor? ¿Quién tiene más derechos, los vecinos que VIVEN en la zona o los que están de paso por ella a lo sumo por dos horas?

viernes, 6 de noviembre de 2009

Falucho

Con Félix Luna se pierde no sólo un investigador y un divulgador constante de la historia argentina. También un buen poeta, el que más y mejor puso textos a las excelentes melodías de Ariel Ramírez.Foto tomada del diario Página 12.
Para subsanar algún error y alguna omisión de los obituarios publicados y multiplicados por los medios, señalo que Luna no hizo los textos de la Misa Criolla sino los de la Navidad Nuestra, que ocupaba el Lado B del disco.
Los textos litúrgicos de la Misa fueron elaborados por los sacerdotes Alberto Catena, Alejandro Mayol y José Gabriel Segade. Este último también dirigió el coro.
Lo que omitieron decir las crónicas es que Luna fue también director de la revista "Folklore", cargo que ejerció desde julio de 1965 a marzo de 1969.

lunes, 5 de octubre de 2009

La Negra Mercedes

Dibujo del artista Ignacio Carlos Ochoa

¡Cómo quisiera que se termine de una buena vez esta sucesión de necrológicas mediocres, de obituarios berretas, cuando no mentirosos o insinceros!
¡Cuánto deseo dejar de oír y leer toda esta sarta de vulgaridades y lugares comunes que más que honrar, banalizan la muerte de una gran artista!
¡Qué ganas de terminar para siempre con estos medios fariseos!
Perdimos a Mercedes...¿La perdimos?
¿Perdimos acaso a Gardel, a Yupanqui, a Jara, a Zitarrosa?

Nunca los perderemos si no los olvidamos.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Hay que evitar los excesos

No sé si debo aclarar que estoy a favor de la política de medios del gobierno de Cristina Fernández. Y que también lo estoy respecto de la liberación de las transmisiones televisivas del fútbol.
Pero no me agrada el regreso del Sr. Araujo a los relatos. Mejor dicho, no me agrada que haya retornado a la televisión pública sin haberse desprendido de sus groserías, sus modales chabacanos, sus alusiones vulgares.
Aún menos me agrada que se lo llame "Relator del Pueblo". No sólo me parece una exageración y un sin sentido: me parece un calificativo irritante que sin duda será tomado por los enemigos del modelo para atacar al gobierno y en particular a la Ley de Medios que tratará el Senado.
Señores funcionarios: a ponerse las pilas. En momentos como éste, hay que cuidarse mucho de lo que se hace, de lo que se dice, de lo que se omite hacer y de lo que se permite hacer.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Sobre corrupción, fútbol y televisión

Entrevista realizada por el periodista Enrique Vázquez a su colega Víctor Hugo Morales en el programa "Es hora", de Radio Nacional AM, emitido el miércoles 12 de agosto de 2009.

http://www.radionacional.com.ar/audios/victor-hugo-morales-sobre-la-televisacin-del-ftbol.html

Y no se puede decir que es kirchnerista o está comprado...

El gran dialogador

Entrevista efectuada al Presidente de la Sociedad Rural Argentina, el tambero Hugo Biolcatti, por Enrique Vázquez, Alfredo Zaiat y Mariana Carbajal en el programa "Es hora" que se emite por la amplitud modulada de Radio Nacional. Se emitió algún día de la primera semana de agosto, la fecha que figura en el sitio de la radio es errónea.

http://www.radionacional.com.ar/audios/hugo-biolcatti-en-es-hora.html

No dejen de escuchar a este "campeón del diálogo" compadeciéndose de los sectores más vulnerables...pero defendiendo a los agrotóxicos.

jueves, 23 de julio de 2009

Por qué es importante recordar...

Como siempre, cuando una epidemia nos infunde temor, o como cuando hipócritamente queremos subirnos al carro de logros que otros consiguieron, tanto los medios como los simples ciudadanos volvemos a hablar del Instituto Malbrán.

Hasta antes de los elogios y loas motivados por el descubrimiento del genoma del virus de la gripe A H1N1, escuché o leí alguna crítica a su funcionamiento ante la epidemia...¡Claro, cuando las papas queman, recién ahí nos acordamos de lo mal que funcionan las cosas! Pero...¿nos acordamos por qué o quiénes son responsables de que funcionan mal?

Por eso es importante recordar. Para los que creen que las cosas pasan porque sí, por azar, casualidad o por un capricho del destino, les dejo un par de links para que ejerciten la memoria y se desengañen. Y sepan que el que hizo daño una vez, si no se lo pone en caja volverá a hacerlo. Como dice Buenaventura Luna en sus Sentencias del Tata Viejo:

Bien puede que se arrepienta
el que te ha hecho algún mal
pero tenelo a bozal
y cabresto todo el año
porque el burro que ha hecho daño
vuelve otra vez al maizal.


http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=211347

http://www.fcen.uba.ar/publicac/revexact/exacta8/debate.htm

lunes, 20 de julio de 2009

Amigos

"El corazón de los amigos es
el último lugar
donde uno ha de morir."
(Frase de Carlos Levy robada al mail de un amigo)

jueves, 16 de julio de 2009

Parece que a Dios le gusta el "folklore"...

...porque se está llevando a nuestros intérpretes históricos, tal vez para que toquen y canten en sus dominios celestiales.

El 12 se llevó a don Víctor Manuel Ledesma, el del dúo con Martínez, el creador de la chacarera Chakai manta junto con los hermanos Abalos. ¡Había llegado a los 100 años! ¡Si habrá gastado cuerdas para su guitarra!

El 15, quiso una voz femenina y con tonada catamarqueña...mandó llamar a doña Selva Gijena. Y la cantora fue. Seguramente se llevó consigo su guitarra y su cajita chayera...¡y la receta de sus deliciosas empanadas!

Adiós, maestros, ¡y muchas gracias por su arte!

lunes, 13 de julio de 2009

La música criolla perdió otro soldado


Fotografía publicada en la revista "Folklore" Nº 250 (Octubre de 1975)

Ayer, 12 de julio, falleció Rodolfo "Fito" Dalera. Ya los medios se encargaron de publicar su trayectoria, no lo haré yo aquí. Más allá del notable multiinstrumentista que fue, Fito era un profundo enamorado de toda la música criolla, en especial de la cuyana. Una vez, charlando por teléfono, se quejó amargamente de los mensajes que recibía cuando conducía un espacio en FM La Folklórica, donde difundía joyas históricas de nuestro "folklore". Esos mensajes le pedían que dejara de pasar antigüedades y pusiera a los neofolkloristas de moda. Fito fue, además, un tipazo y creo que no pudo asimilar la muerte en 2005 de su hermano Juan. Desde hoy el viento tiene más melodías para esparcir a los cuatro rumbos. Hasta siempre, Fito.

jueves, 2 de julio de 2009

Verdades a medias y mentiras absolutas.

Desde hace unas semanas vengo recibiendo correos electrónicos en los cuales se intenta llevar agua para el molino de los dueños de “peñas”, poniendo el tema bajo el paraguas de la defensa del “folklore” y de los intérpretes jóvenes.
Para ello se argumenta que habría por parte del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires una cierta animosidad contra esos locales, clausurándolos o impidiéndoles funcionar por medio del no otorgamiento de la debida habilitación.

Comenzaré por decir que el actual gobierno porteño es indefendible. No por su pretendida animosidad “anti folklore”, sino por decenas de cuestiones, en su gran mayoría muchísimo más importantes, como la supresión de becas y planes de ayuda social, erradicación de centros de salud mental, desinversión en el área educativa, vaciamiento del Teatro Colón, clausura de verdaderos centros culturales, etc. etc.
Pero para ser honesto, como amante de la música de raíz folklórica y como ciudadano de esta urbe tengo la obligación de decir que lo que se está defendiendo en realidad es el negocio gastronómico que representan las peñas.
Los dueños de éstas se han reído reiteradamente en la cara de los intérpretes -de toda edad- muchos de los cuales han pagado directa o indirectamente para acceder a los escenarios de sus locales. (Entiendo por “pagar indirectamente” el hecho de que los intérpretes lleven público propio -amigos, allegados, familiares- que con sus consumiciones “amortizan” ante el propietario su presentación).
También se han burlado de ellos ofreciéndoles pagas irrisorias, pésimos sonidos, un público como los turistas extranjeros a los que les importa un bledo lo que sucede en el escenario y comen y beben entre risotadas además de pagar por un locro lo que en cualquier parte del mundo se paga por una langosta marina.
En una de estas peñas, mientras una excelente cantante mexicana desarrollaba su recital, debió exigirse para ser oída dado que en un salón de la propia “peña” subalquilado a un grupo de personas, se cantaba a voz en cuello el “cumpleaños feliz” a una de ellas...Así que por el lado de la defensa de los intérpretes, nada.

También se han reído reiteradamente en las narices de los asistentes no respetando las reservas ni los horarios, cobrando precios exorbitantes por las comidas y bebidas, ofreciendo un mobiliario que ya un faquir lo querría para sí por lo duro y mortificante, llevando a la exasperación el promedio de mesas por metro cuadrado y de espectadores por mesa.
Me ha tocado más de una vez ir a ver algún número al que deseaba escuchar, que estaba anunciado -digamos- para las 22, y después de haber consumido el asado, el locro, la empanada, el postre, el café, el vino y hasta el mantel tener que irme a las dos de la mañana, sin haber podido escucharlo y habiendo “disfrutado” en cambio tres o cuatro esperpentos impresentables. Ah, y con el c...cuadrado! O sea que de oferta cultural, nada también.

Muchachos, basta de mentiras. No sólo los políticos mienten. En esta sociedad casi todos mienten y si pueden crucifican a los que los deschavan. Tenemos el ejemplo de los barones de la soja, que defendiendo sus mezquinos intereses se cubrieron con el poncho del “quempo”, mientras sus peones siguen en negro y los campesinos siguen muriéndose o deformándose por el glifosato. No hagan lo mismo.
Digan claramente que se están perdiendo de ganar unos buenos mangos, o euros, o dólares. Que les importan tres cominos el “folklore”, sus intérpretes y el público amante del género. Que quieren -como De Angelis el lomo- poner cada empanada de humita a $ 20.- , la porción de locro a 80 y que el precio del vino lo regule el mercado.
Griten a voz en cuello que son conscientes de que a los gringos les importa tres corchos si sobre el escenario está Mercedes Sosa o Mimí Palacios, pero que quieren "very typical gauchos" y ustedes quieren dárselos...y cobrarles. Sáquense las caretas. Defiendan lo suyo con armas limpias, hablen por sí mismos y no ofendan ni a los artistas, ni al público ni al “folklore”.

domingo, 28 de junio de 2009

Má que Michael Jackson!

La "gran prensa" argentina ignoró la partida del "Negro" Lagos, pero derramó ríos de tinta por el negro devenido blanco...Cosas del cipayismo y la rockización -Juan Falú dixit- de nuestra vida cotidiana...
La muerte de Eduardo Lagos me deja un dolor adicional. Solía ir a visitarlo a su casa, donde él sacaba sus joyas musicales grabadas y me las hacía escuchar, mechándolas con algún chiste o anécdota generalmente revestidos de la fina ironía que manejaba tan diestramente como las teclas de su piano. También compartía conmigo sus recuerdos, sobre todo de las memorables tenidas que solían darse en su casa, allá por los años 60. No tengo testimonio de esas encuentros con Eduardo porque yo no lo visitaba como periodista sino como amigo. En los últimos tiempos, por problemas personales había dejado de visitarlo y ése es mi mayor pesar.
Cuando en 2002 presenté el Anuario, le pedí que fuese él quien lo hiciera y, con la gentileza de un amigo en común, "Tonito" Rodríguez Villar, el "Negro" salió de su casa -donde ya hacía tiempo se había recluido- para cumplir con mi pedido. Me duele no haber podido darle un abrazo antes de su partida. Aquí les dejo un par de fotos de aquella presentación. Junto a Lagos y Tonito está José Luis Castiñeira De Dios.




Piano, vas a llorar

En esta semana que termina, la música popular argentina perdió a dos grandes pianistas, dos grandes tipos. Talentosos, inteligentes, cálidos, ambos con un gran sentido del humor. Si las almas que mueren van a algún lugar, ese lugar debe estar de fiesta al recibir las de estos dos excepcionales artistas y seres humanos: Emilio De la Peña y Eduardo Lagos. Nos quedamos sin ellos, pero con los bellos testimonios de su arte. ¡Hasta siempre, maestros!

jueves, 25 de junio de 2009

Una gran pena

Falleció Andrés "El Tano" Cascioli, un artistazo y un hombre con todo lo que hay que tener, que desde el arte y el laburo sin descanso le puso el pecho a la dictadura militar.
Un grande sin verso y sin vueltas. Chau, Tano, gracias por la felicidad que me diste a través de tus revistas, y el placer estético de tus obras de arte.
Un abrazo a sus familiares.

lunes, 8 de junio de 2009

Carta de Norberto Galasso

Estimado compatriota:

Yo sé que a usted no lo van a engañar ni los diarios, ni la pantalla televisiva, ni las radios manejados por poderosos grupos económicos.
Sé también que está informado que De Narváez gasta $ 867.000 por día en su campaña electoral y además, tengo la certeza de que a usted no le convencen “los versos” que pregona la mayoría de los políticos en declinación. (También usted advirtió seguramente que el abogado defensor De Narváez en el caso de la efedrina es Mariano Cúneo Libarona, quien casualmente es el penalista que defiende a Menem en los juicios por sus negociados).
Cómo no lo va a saber si usted pertenece a la clase media de la ciudad de Buenos Aires que lee diarios y mira noticiosos televisivos.
Le escribo estas líneas porque sé también que a usted le molestan algunas cosas del kirchnerismo, o muchas. Le confieso que también a mí me dejan insatisfecho algunos aspectos de esta gestión.
Se lo repito, aunque estoy seguro que usted sabe bien quiénes son “los otros”: los peronistas Menem y Duhalde, los radicales que estuvieron con De La Rúa, el gran consorcio empresario de los Macri y el multimillonario que encubre las aspiraciones de Duhalde pues, como usted sabe, De Narváez no puede ser presidente porque no es argentino nativo.
Y hasta algunos “videlistas” como la “procesista” Cecilia Pando, fervorosa representante de los represores y admiradora de Duhalde, es decir, de De Narváez. Usted los recuerda tan bien como yo, seguramente.
Son los que quieren volver a la Corte Suprema en manos de jueces corruptos como en el 2000, a las humillaciones de la Argentina sometida a “relaciones carnales” con Estados Unidos como en 1998 y subordinada a los planes recesivos del Fondo Monetario Internacional, así como al incesante crecimiento de la Deuda Externa, con Cavallo y compañía.
Usted se acuerda, ¿no es cierto? Seguro que sí: cómo subía todos los días el “riesgo país” y los intereses y el saqueo... Quieren volver a entregar a los financistas especuladores el manejo de los aportes jubilatorios de todos nosotros, volver a la libre importación que destruyó gran parte de nuestra industria y provocó la desocupación, de donde surgió la delincuencia y la inseguridad que todavía sufrimos.
¡Cómo no se va a acordar!
Usted, comerciante minorista que estaba la mayor parte del día con los brazos cruzados esperando clientes que no llegaban en aquella época desgraciada, usted, joven con inquietudes, que estuvo tentado de sumarse a las colas ante las embajadas de España e Italia, junto a tantos amigos que veían cerrados sus horizontes en nuestro país.
Y usted, víctima de los negociados de Menem, que llegó a explotar un cuartel para que no se pudieran contar las armas que se habían vendido ilegalmente o estafado por De La Rúa, “el moralista” De La Rúa, que sobornó a los senadores para sancionar la ley de flexibilidad laboral.
¿Se acuerda de esa ley? ¿Se acuerda de los contratos basura? ¿Acaso olvidó que cuando la casa se incendiaba De La Rúa decía por T.V. que le preocupaba la posible extinción de la merluza?
Todos esos son los responsables de aquella Argentina hundida en el fango, en la miseria y la corrupción... y de los cinco presidentes en una semana, ¿se acuerda? Y del “corralito” y “el corralón”, cuando tuvimos que salir a la calle, con las cacerolas, reclamando “que se vayan todos”.
¡No me diga que no se acuerda!
Búsquelos en las listas de la oposición. Algunos aparecen, otros están escondidos detrás de Narváez y de Michetti, mientras Menem y Duhalde ya se frotan las manos pensando que algunos confundidos van a votar a sus títeres y hasta los amigos de De la Rúa se preparan para rebajar, de nuevo, sueldos y jubilaciones, como en aquella época, cuando López Murphy proponía arreglar la situación económica rebajando a la mitad el presupuesto de educación y salud.
¿No me diga que se olvidó? No puedo creerlo.
Aquello no va más y usted lo sabe. No lo van a engañar con las pavadas de si Cristina cambia o no de cartera todos los días o si Kirchner vocifera en vez de persuadir. A ellos les molesta el gobierno por sus aciertos y no por sus errores, y prometen una Argentina venturosa, cuando tienen el proyecto de hacernos volver a los 90.
Porque aquí, mi amigo, se están jugando cosas mucho más importantes que las chicanas que maneja la oposición, precisamente porque no puede desnudar públicamente su proyecto de regreso al pasado: que si el gobierno no hace reuniones de gabinete, que si Néstor influye sobre Cristina y otras “zonceras” en las cuales usted y yo no podemos detenernos cuando la cuestión central reside en cómo nos defendemos de la crisis mundial que va alejar de nuevo a los clientes de los comercios, que va a cerrar de nuevo los horizontes de los jóvenes si vuelven aquellos que fueron responsables de que la Argentina estallara en el 2001.
Con algunas caritas nuevas -juveniles porque tienen tatuaje- ellos quieren tapar su proyecto nefasto: por eso no se sabe si son estatistas o no, si son fondomonetaristas o no, si son latinoamericanistas o no, ni siquiera si son democráticos o no, porque lo que son es el pasado, aquel que usted y yo vivimos, desde el 74 hasta el 2003, cuando ellos gobernaban a favor de los grandes consorcios, de los grandes bancos, destruyendo al país.
Usted sabe, porque está informado, que desde el 2003 se ha bajado la desocupación y ha crecido el Producto Bruto como nunca en nuestra historia y que se vive mejor, aunque el conflicto con el campo desató inflación –más allá de que el INDEC intentase ocultarla- pero que ahora está más o menos controlada. Usted sabe también, porque no es zonzo, que la Sociedad Rural no salió jamás, en toda su historia ,ni tampoco ahora, a defender la democracia y el bienestar del pueblo, sino a proteger sus vacas y sus reproductores que valen millones, así como sus cuentas bancarias en el país y en el extranjero, que se trata de un reducido grupo de grandes terratenientes y sojeros a quienes sólo les interesa exportar y cuanto menos coman los argentinos, mejor, porque hay más mercadería para vender afuera, mientras tienen a los peones “en negro” y de pata al suelo...
Yo sé que usted entiende todo esto, pero le doy esta alerta porque, después, los males los pagamos todos. Y también le advierto que no conviene jugar al divisionismo, votando a una supuesta izquierda sin chance alguna, la cual -restándole votos al gobierno- beneficia a esa derecha reaccionaria que gobernó casi siempre en la Argentina.
Usted sabe bien que tenemos que terminar con la necedad de De La Rúa y la viveza de Menem y Duhalde. Y también sabe que todos queremos un país mejor para nuestros hijos y nuestros nietos, pero los que destruyeron lo que íbamos construyendo, vienen ahora con “el verso” de un mundo mejor cuando siempre fueron la expresión de un mundo peor.
No nos mejorarán, por el contrario, nos destruirán otra vez. Este gobierno, con sus limitaciones y desaciertos abre, sin embargo un camino.
Apóyelo por su aciertos, sin por eso dejar de criticar sus errores, y empújelo hacia las transformaciones necesarias que urgen en nuestra Argentina.
Hay lo que hay, estimado amigo, y de todo lo que hay, no vote por el pasado. Yo sé que usted no va a jugar con fuego: porque ya otras veces ha sucedido que por creer que se vota lo mejor, se destruye lo que es más o menos bueno y volvemos a lo que es decididamente muy malo.
En sus manos está el destino de la Argentina. Estoy seguro que lo comprende. Sería catastrófico que si se equivocan muchos, en el futuro tengamos que llorar juntos.

Norberto Galasso, junio 2009.
Corriente Política “Enrique Santos Discépolo”

domingo, 31 de mayo de 2009

DEBATE

Días atrás, el promotor de espectáculos Daniel Spinelli me hizo llegar un mail, que a mi vez distribuí -sin mayor eco- entre músicos y aficionados a la música de raíz folklórica, con el objeto de iniciar un debate. Tuve una respuesta reflexiva y medular de Juan Falú, que va más allá del mero descontento, la opinión apresurada y superficial y la crítica facilista. Aquí van los textos de Spinelli y de Juan, para que quienes lo deseen hagan llegar su pensamiento. Pero por favor, se agradecerá que las respuestas estén a la altura de lo que ambos expresan. Saludos.

El mensaje de Spinelli:

ROCK SÍ, FOLKLORE NO
Ésta parece ser la consigna del ser nacional metropolitano, es decir, los habitantes de Capital y el Conurbano Bonaerense, y a los hechos me remito.
La Renga en el autodromo convocó 100.000 personas; Los Piojos, en River, 55.000; cada noche del Quilmes Rock, entre 45.000 y 60.000 fanáticos de todas las edades...
Los rengos y piojosos se auto-convocan sin afichaje, ni TV, o publicidad gráfica, todo es boca a boca o mail a mail.
Y ahora sí la pregunta del millón… ¿Por qué los tres grandes del folklore sólo reunieron 15.000 almas musicales de tierra adentro?
Antes de la réplica tengamos en cuenta que… contaron con todo el apoyo de los medios de comunicación, programas políticos, de cocina, humorísticos, radios y gráficos sin límites, más la predisposición de los artistas como jamás hubiéramos imaginado y en algunos casos, rayando lo ridículo.
Entonces ¿qué pasó? ¿Las entradas eran caras?, ¿la fecha no fue la correcta?, ¿la propuesta artística no era prometedora?
No, rotundamente no, busquemos la explicación recordando que días atrás en el Festival Internacional de Folklore de La Plata estos mismos músicos no lograron reunir más de 2500 personas en cada una de sus noches con una localidad a $ 30 y $ 60.
¿Han saturado al público en su exposición mediática (cada 48 hs, Crónica TV o Canal 26 emite un recital de ellos) perdiendo así el misterio y el encanto de los artistas populares? ¿O será que el afán de facturar les cambió la brújula y la presentación en forma reiterada en los mismos escenarios pueblerinos saciando la sed de los fanáticos dejándolos sin adherentes a su consumo.
Si, porque años atrás el artista era un artista y hoy es un producto y como tal se lo trata, y suele suceder que los productores y empresarios ensanchan con ceros sus cuentas bancarias en desmedro del músico y del género.
¿Cómo entender que el 70% del padrón de Capital y el Gran Buenos Aires, siendo descendiente directo de provincianos, haya perdido la mística y el afecto a sus raíces?
Cuidado, que en ésta perdemos todos y es hora de ponernos a buscar ésta y muchas otras respuestas y dejar de echarle la culpa a la poca difusión, la invasión de música extranjera etc, etc.
Hagámonos cargo de nuestras responsabilidades y trabajemos para cambiarle el giro a la taba, porque el que no cambia todo, no cambia nada…"

Seguidamente, el mensaje de Juan Falú:

Emilio,
El tema a que hace referencia Spinelli merece un debate, aunque para mí los ejes del mismo sean posiblemente diferentes. El debate obliga a una frontalidad para opinar sin tapujos.
Hay una suerte de miedo a opinar sobre el rock nacional y todas sus manifestaciones en cuanto expresión cultural y ya no sólo musical.
En cambio, sobre el folklore y sus manifestaciones, también culturales, son más visibles las opiniones. Es sabido que, desde siempre, hay protagonistas del folklore que cuestionan las expresiones exitistas y marquetineras del género. O aquellas que dividen las aguas entre el tradicionalismo y el progresismo, cuestión también visible en el tango.
Personalmente, las veces que he osado cuestionar aspectos del rock nacional –como lo hice tantas veces con expresiones del folklore- observé cuán tentador es para los medios “tirarme la lengua” para desatar una polémica jugosa pero inoperante, en la medida que el que se juega es uno y pocos se acercan al ruedo.
Al mismo tiempo, sé muy bien que hay un hastío en vastos sectores de la comunidad artística y sus públicos, referido a una suerte de roquización de la cultura que incluye, aunque cueste creerlo, a varias expresiones folklóricas.
Lanzado el tema, me animo a exponerte algunas ideas porque me parece que podrás entenderlas y “distribuirlas” con respeto y sin especulaciones. O sea, puedes hacer con mi texto lo que quieras: cuestionarlo, enriquecerlo, mostrarlo o ignorarlo.
Mi primera premisa es que prefiero hablar de un movimiento cultural y estético, el rock nacional, y no de los colegas artistas, comulgue o no con ellos en sus concepciones estéticas o ideológicas.
La segunda, es que lo hago por considerar importantísimo el debate, lo que incluye mi disposición a aceptar mis limitaciones o errores de interpretación.
Pienso que hay un encuadre histórico que ayuda a entender mudanzas estéticas en la Argentina.
Desde mediados de los 70’ hasta comienzos de los 90’, hay un período marcado por la irrupción de la dictadura genocida, cuyos efectos se padecieron durante una década de democracia, a partir de su restablecimiento en el 83’.
Menciono a grandes rasgos:
- Eliminación física de parte fundamental de una generación
- Debilitamiento de la clase trabajadora
- Exilios masivos (externos e internos)
- Autocensura, miedo y silencio en vastos sectores
Frente a este cuadro, la caída del muro [de Berlín, N.del T.], el posterior planteo del fin de las ideologías [Fukuyama, N.del T.], y la llamada “globalización”, configuran una situación externa que a Argentina la afecta más por su situación interna.
Por donde se lo mire, nuestro país se encuentra en crisis con sus valores establecidos, aún cuando muchas veces encontrados entre sí: las bondades de nuestra “europeización”, la incidencia de la clase trabajadora en la posibilidad concreta de pensarse como un país con justicia social y decididamente latinoamericano.
Pero lo peor de todo fue el silencio que produjo la represión genocida. Fue más un silencio por duelos que por miedo, pero silencio al fin.
Y pasó lo peor: la interrupción de la transmisión de la memoria cultural.
A partir del 83’ los jóvenes argentinos empezaron a expresarse abiertamente desde el arte más que desde la política, pero, interrumpida la memoria, parecían estar fundando un modo de ser, de expresarse, de cantar. En este contexto aparece el rock nacional, con sus aportes y sus carencias.
Su gran aporte fue canalizar sucesivas expresiones generacionales. Su gran carencia fue nacer sin historia por detrás. En su vocación de expresar un modo argentino de ser, se proclamó como rock nacional pero, en realidad, contaba con escasísimas referencias de un ayer nacional.
En ese sentido, el rock se inaugura a sí mismo, mientras el tango y el folklore siempre se retroalimentaron con sus fuentes históricas respectivas.
Hasta aquí me parece que, discutible por cierto, esta es una relación de hechos históricos.
Lo que ocurre después, es para mí el centro del debate. Es la roquización de la cultura.
Veamos:
- Carteleras de espectáculos: predominio del rock
- Músicas en los medios: predominio del rock
- Clásicos del folklore reinterpretados por el rock y, desde esas versiones, dados a conocer a los
jóvenes.
- Cambio radical en el modo argentino de cantar
- Desaparición de los solistas
- Valorización de los altos volúmenes y del espacio abierto multitudinario como espacio casi
excluyente
- Traslación de esos valores a los grupos de expresión folklórica
- Traslación del modo de instrumentación del rock hacia el folklore (guitarras enchufadas, baterías, bajo eléctrico)
- Traslación del concepto de “banda” musical hacia expresiones del folklore
- Reinterpretación de himnos y canciones patrias
- Anclaje masivo en el “público joven” o, lo que es casi lo mismo, aparición de la categoría “público
joven”
- Elección del rock por parte del Estado, como fórmula segura de convocatoria para actos artísticos vinculados a algún rédito de gestión
- Envíos al exterior por parte del Estado de músicos de rock en proporción mayor que a los
representantes de cualquier otra expresión musical
- “Recuperación de raíces folklóricas” por parte del rock o de artistas del rock
- Actos oficiales por jornadas como un 25 de mayo o parecidas: predominio de artistas de rock
- Actos oficiales vinculados a los derechos humanos: predominio del rock. Se asocia casi
irreflexivamente que progresismo y rock van de la mano. Esta identificación incluye algunos artistas del folklore, como si el resto fuese también irreflexivamente asociado a “lo viejo”.
- Esponsorización de actividades musicales por parte de sectores privados: marcadamente hacia el rock.
Podría seguir con ejemplos de esta roquización, pero creo haber señalado suficientes.
Es imprescindible tratar de entender por qué esto fue posible.
Para ello no basta con cuestionar al rock, sin antes intentar entender un contexto histórico o tal vez la crisis de representación de los jóvenes por parte de otras estéticas.
Más aún, sería altamente positivo asumir que todo tiene su lugar bajo el sol y que tal vez esa incomodidad que suscita la tal roquización sea una expresión más de prejuicios aún no desmontados. Personalmente siempre me planteo esta cuestión, pues no me interesa imponer un punto de vista, sino entender al país que amo.
Sin embargo, no puedo ni quiero disimular cuánto me incomoda esta especie de recambio estético.
Pienso que, así como muchas corrientes musicales del folklore y el tango se enrolaron en la idea de proyectar desde las fuentes, generando un constante movimiento de evoluciones poético-musicales, a veces transgresoras pero siempre con un anclaje en las pertenencias, el rock se debe a sí mismo una revisión. Para ello es necesario debatir. Y no hablo de tendencias dentro del rock, o si es pesado o heavy o metálico o baladista. Hablo de una fuerte revisión de sí mismo como movimiento.
Tiro algunas ideas, que por cierto pueden tomarse como dardos:
- El rock apareció como rock, es decir, como expresión foránea, lo que no tiene nada de malo.
- El rock nació como descarga y poco hizo para salir de ese rol. Eso poco suele ser lo que
generalmente todos valoramos como aporte artístico, sea compositivo o interpretativo.
- El rock llegó a su propio techo de un modo natural, por ser un movimiento sin pasado cultural local.
El remedo de lo foráneo adaptado a lo nacional condujo a un techo y, en consecuencia, a buscar
identidades con lo que había atrás, en el tango y el folklore. Así el rock reinterpretó el folklore y a
veces el tango, pero desde su estética y su status de lenguaje masivo y joven con fuerte apoyo
mediático, privado y oficial.
- La consecuencia de esa reinterpretación es, en muchos casos, que tales públicos conozcan una
música argentina transmitida desde el desconocimento de las fuentes.
- En este sentido, con o sin talento, con buenísimas intenciones o por especulación, el rock es
responsable de un cambio de identidad musical y debe hacerse cargo de ello. Dicho de otro modo, es difícil aportar a la recuperación de la memoria colectiva, contando la historia sin saber quiénes y cómo la hicieron.
La descarga como medio y a veces como fin de la expresión artística, debe entenderse y aceptarse, pero es necesario ser concientes de que restringe la expresión artística. Prueba de ello es que los propios modelos locales que el rock abraza en su búsqueda de identidad, como Yupanqui o Leguizamón, representan lo opuesto del sentido de descarga.
Sus obras, como la de tantos otros que se ignoran, surgieron más de estados de ensimismamiento, recogimiento, comunión con las tierras y los pueblos, que de ser un eslabón en la cadena de la descarga social.
- El rock se debe una revisión del uso de la tecnología acústica, para zafar de una suerte de
dependencia de la misma y ser conciente de que si tal tecnología sigue seduciendo por la capacidad de ocupar estadios con altos volúmenes (lo que no se cuestiona pues de hecho responde a una necesidad de artistas y públicos), ello conduce necesariamente a una suerte de marginación respecto de otros recursos instrumentales y sonoros que los pueblos aún cobijan y añoran.
- El rock se debe a sí mismo, salvo excepciones, consolidar la idea del arreglo musical. El término
banda merece una interpretación lingüística. Lo cierto es que, musicalmente hablando, se desdeña el arreglo en un sentido instrumental y contrapuntístico. Sobre este punto, creo que cabe la misma crítica al folklore y no así al tango.
- El rock se debe a sí mismo un reconocimiento de la mirada de los otros. Hay otros, entre ellos
muchos jóvenes, que están más allá de la estética roquera. En el caso de muchos jóvenes, la han
transitado y no reniegan de ella, pero están poblando peñas en todo el país, buscando la danza
folklórica, bailar un tango, reconocerse en un ayer de obras e intérpretes que descubren con emoción y respeto. Para todo este movimiento, si continúa sin revisarse, el rock puede resultar caricaturesco.
Hace poco debatí estos temas en Cuba, porque no me hizo ninguna gracia que los más jóvenes nos identifiquen solamente a través de León, Fito o Charly (con todo respeto). Yo conozco a Pablo y Silvio, pero Cuba me llega profundamente desde la vieja trova. De Brasil conozco a Caetano y Djavan, pero me llega profundamente desde Caymmi o un cantor nordestino o mineiro. Y nosotros ¿qué? Pareciera que antes del rock no hay señales, salvo Gardel para los más viejos.
Eso tenemos que pensarlo todos, roqueros o no.
Y la revisión más importante, tal vez basada en una hipótesis discutible: si el rock ocupó espacios vacíos en momentos de gran debilidad y crisis de nuestro país, puede leerse como un aporte a la cultura o como substitución de muchas señales de culturas precedentes, que la propia sociedad añora. O puede haber significado ambas cosas.
Si la hipótesis no es desdeñable, ¡qué tamaña incomodidad debiera producir ser cómplice involuntario de la substitución de culturas tan ricas y queridas!
No sé si estoy zarpado. Sinceramente quiero ser respetuoso y pre-ocupado. Ayudame a pensar.

Juan

sábado, 30 de mayo de 2009

NO TENGO DUDAS, por Orlando Barone

Mientras las madres y abuelas de Plaza de Mayo estén junto al gobierno no tengo dudas.
Mientras sigan apareciendo hijos de desaparecidos recobrados, no tengo dudas.
Mientras haya quienes sigan vivando a los represores, no tengo dudas.
Mientras los gobiernos de Latinoamérica estén cada día más ligados a la Argentina, no tengo dudas.
Mientras la jerarquía de la Iglesia sea más afín al mensaje de los opositores que al mensaje del gobierno, no tengo dudas.
Mientras el FMI esté allá pero no aquí, no tengo dudas.
Mientras la extrema izquierda se vaya tanto a la izquierda que termine en la derecha, no tengo dudas.
Mientras la derecha se indigne porque considera a este gobierno de izquierda, no tengo dudas.
Mientras la Mesa de Enlace se sonría victoriosa rodeada de porotos de oro, y los gurúes de la City auguren inminentes cataclismos, no tengo dudas.
Mientras haya tanta libertad que se pueda decir que el oficialismo hace todo mal y que lo seguirá haciendo mal, no tengo dudas.
Mientras se pueda caricaturizar con libre albedrío a la presidenta y su marido en el lecho conyugal, no tengo dudas. Y si a esas caricaturas del matrimonio las incluyen en un film “porno”, menos dudas tendría.
Mientras la iluminada Casandra augure que la Argentina “podría desaparecer del mundo civilizado”, no tengo dudas.
Mientras gran parte de la sociedad democrática se expresa públicamente día y noche, en la vigilia y en el suelo contra el gobierno no tengo dudas.
Mientras la luz y el gas no se apaguen, y no se seque la nafta, y no colapsen los radares, los aviones y los trenes sin hacer caso de las profecías, no tengo dudas.
Mientras los jubilados de antes y los de ahora cobren normalmente con plata como todos los trabajadores, no tengo dudas.
Mientras quienes se reconocen progresistas, pero están contra el Gobierno, posan incoherentes en la foto junto a los no progresistas históricos, no tengo dudas.
Mientras haya aquí patriotas aterrados porque una empresa multinacional argentina es estatizada en Venezuela, y esos mismos patriotas ni siquiera se inquietaron cuando fue privatizada toda la Argentina, no tengo dudas.
Mientras de un lado esté Marcos Aguinis y del otro José Pablo Feinmann; y de un lado esté la Tribuna de doctrina y del otro Carta abierta de los intelectuales, y de un lado estén Blumberg, el rabino Berman y el gatillo fácil, y del otro las garantías y el juez Zaffaroni; no tengo dudas.
Eso sí: tengo dudas de no tener dudas. Pero la oposición, paradójicamente, me inspira certidumbres.
Sí, certidumbres opositoras contra las certezas de los opositores.

Orlando Barone, 27-05-2009

martes, 12 de mayo de 2009

La Ley de Medios vista por un no-kirchnerista

Los invito a ver este video y reflexionar al respecto.

http://www.youtube.com/watch?v=W41MWx3hZeQ

Un cordial saludo.

¿Por qué hay que votar por la oposición?

Por Orlando Barone
Hay que votar a la oposición para no volver a votar a esta dictadura. Que reprime en las calles y que impide marchas pastorales pacifistas, donde se pueda decir la verdad: que Kirchner es Nerón.
Sí, hay que votar a la oposición para que los grandes medios vuelvan a tener libertad de prensa. Y no como ahora que tienen que callarse por miedo a la persecución. Porque si critican al gobierno van a la mazmorra, y si no lo alaban y dicen que es maravilloso, los echan de /Clarín/, de /La Nación/, de /Perfil/, de /Ámbito/, de /El Cronista/, de /Para Ti/, de /Gente/ y de la mayor parte de los canales y emisoras.
Hay que votar a la oposición porque la Expoagro es postergada y tiene que realizarse a escondidas y con recursos modestos.
Y porque las tapas de los grandes diarios y noticieros están censuradas y condenadas a poner títulos chupamedias del gobierno. Y el ciudadano debe resignarse a tener que leer, ver y escuchar únicamente noticias benévolas oficialistas.
Porque los grandes diarios no pueden publicar editoriales que denuncien escándalos y corrupción y porque los noticieros tienen que ocultar el drama de la inseguridad y no poner en pantalla a víctimas de delitos para que nadie se entere de que las calles son un matadero.
Porque los ricos y famosos de la farándula no se atreven a decir lo que piensan acerca de torturar y fusilar o guillotinar a los delincuentes a simple vista.
Porque los taxistas van calladitos sin decir nada en contra del Gobierno y miran por el espejito desconfiando de los pasajeros porteños, que son todos oficialistas.
Porque no se puede denunciar que Guillermo Moreno manipula el Indec.Y porque el periodismo político está controlado. Y tiene que contenerse de revelar que El Calafate es como el principado de Mónaco.
Y porque ningún entrevistador puede entrevistar libremente a los líderes opositores, que por eso nunca aparecen en pantalla y son condenados al silencio. Nadie sabe quiénes son los políticos opositores porque no tienen espacio en los medios: los censuran.Y porque también el campo es silenciado. Y aunque sus dirigentes no participan en la política y son neutrales, es sospechado.
Porque los representantes rurales están sin voz, empobrecidos. Porque se les impide bloquear rutas, decomisar camiones y presionar intendentes y legisladores.Y mientras, el vicepresidente por temor a represalias no se atreve a confesar su adoración por la soja y debe comportarse furtivamente de todo el esfuerzo que hace para que no haya más retenciones.
Hay que votar a la oposición para que cuando el país deje de percibir estos ingresos, los ciudadanos que no tienen campo compensen la falta de dinero de la retenciones pagando más impuestos.
Hay que votar a la oposición para que el país vuelva al FMI como se debe, para que termine sus relaciones con países indígenas que inferiorizan a la Argentina, y para que los sindicatos dejen de expoliar a las patronales.
Hay que votar a la oposición para salvarnos de este desastre que no deja ni siquiera ánimo ni plata para festejar Semana Santa e irse a la costa en masa.
Los ciudadanos son sabios. Por eso, si la dictadura gana es por fraude. O por culpa de la OEA.

Fuente: Diario El Argentino 17-04-2009

Confesión de un periodista

Por Orlando Barone*

Doy gracias a Dios que este gobierno totalitario no tenga cámaras de torturas; tampoco para periodistas. Y si las tiene escondidas deben de ser muy profundas porque no se oyen desde afuera señales del suplicio. Y doy gracias a que no exija que los editores gráficos lleven los originales a un examinador en la casa Rosada que los autorice o censure. Todo eso que, sabemos, sucedía en tiempos menos apacibles que éste, donde hoy cada vez más hay periodistas que llegan vivos y hasta felices a ser ricos y famosos aunque descorran los oscuros velos de los funcionarios más viles.
Doy gracias a Dios que los noticieros audiovisuales pueden difundir todas las verdades y mentiras que se les antoje y muchísimas fantasías superadoras de Verne, Bradbury y Asimov. Y que cuando ya ésas no les bastan difunden las de los miles de aspirantes a periodistas y camarógrafos amateurs que envían materiales espontáneos desde sus celulares o computadoras de motu proprio y a chorradas. Y sin pasar por ninguna academia ni control de calidad ni de verosimilitud.
Doy gracias a que exista la creencia de que hay periodistas puros; aunque no sé qué es ser puro porque es un estado desconocido en la especie humana, salvo en algunos casos de narcisismo exacerbado por si mismos. Y también doy gracias a que haya tantos periodistas independientes del poder público, pero que por nada del mundo desean independizarse de otros poderes privados financieros o económicos porque éstos suelen auspiciar nuestros programas de señales de cable o de FM. Y porque luce más rebelde y más sensato oponerse a un Gobierno, que oponerse a un avisador o a un auspiciante, y poco fructífero en la carrera es oponerse a un negocio lateral del medio donde se ejerce.
Doy gracias a que los medios sean un negocio rentable aunque presiento que son más rentables en contra que a favor, al menos públicamente.
Doy gracias a Dios que este Gobierno haga transparente su escasa propensión a recibir críticas y viva enojándose hasta con las caricaturas artísticas, porque si toda esa es su furia bélica sólo comete una falta metafórica por falta de sensibilidad y cultura plástica.
Doy gracias a Dios que también los Medios sean transparentes y hagan explícita su vocación arbitraria, que permite que discriminen democráticamente a favor de unos gritos y no de otros, y que cada tanto reconozcan que hay gente más culta que sabe votar y otra menos culta que sólo chupa las medias. Y que celebren a votantes desinteresados que únicamente protestan cuando se sienten esquilmados por el fisco pero no cuando el fisco esquilma a todos los otros. Y que sepan enfocar con objetividad étnica en el centro del relato al depredador de las calles, Luis D´ Elía, contraponiéndolo con Alfredo De Angelis, el estoico justiciero criollo de la soja bendita y maldita.
Es inútil crear ningún observatorio académico mediático, porque no hay forma de superar la realidad mediática con la realidad real si ambas son desiguales, porque la realidad real requiere tiempo real para abarcarla toda, mientras la mediática se simplifica en una agenda de títulos. Y es además entretenida.
Los Medios, si no la ganan, la empatan. Trabajan de controladores de todo menos de ellos mismos. Si no fueran así serían pasto de las fieras; y si son así son las fieras. A veces se exceden en la ingesta: son gajes del oficio. Me pregunto si está bien que haya academias de periodistas integradas por periodistas empleados de multimedios a los que deben lealtad y coincidencias.
No obstante, doy gracias a Dios por ser periodista. Pero, sobre todo, por no ser un periodista puro.

*Periodista y escritor. Emecé/ Planeta acaba de editar su libro Imperdonables.
Fuente: http://criticadigital.com/impresa/index.php?nid=2570&secc=nota

miércoles, 8 de abril de 2009

La señora Suma Paz


Última o tal vez penúltima representante de toda una época del canto surero, heredera legítima de Atahualpa, sostenedora de una línea de conducta que la mantuvo lejos de los flashes y las cámaras y cerca de la legitimidad lograda con estudio y trabajo, en el día de ayer la señora Suma Paz entró -como diría Yupanqui- al Gran Silencio.

Quienes la conocimos y la tratamos, compartimos el dolor de su partida con sus familiares y le rendimos el homenaje de nuestro reconocimiento y gratitud a esta estrella que brilló como lo hacen las verdaderas estrellas: sin estridencias.

martes, 7 de abril de 2009

Para prevenir el dengue

Este mensaje me fue enviado y yo lo retransmito en la creencia de que puede ser útil. No soy responsable por la información que incluye. De todas formas, lea atentamente e informe a las personas que conozca:

EL MOSQUITO TRANSMISOR DEL DENGUE:
-NO vive en las aguas turbias, marrones u oscuras (cañadas, zanjas, represas) .
-Vive en el agua clara, que parece limpia, la que se junta en cubiertas de auto, tachos y otros recipientes dejados a la intemperie, aljibes, techados que juntan agua, tanques de agua sin tapa, floreros (recordar el cementerio), desarmaderos de autos, depósitos de chatarra, gomerías, fondos de casas, etc. El agua acumulada en las lonas de los camiones transporta al mosquito y su larva de una zona con epidemia a otra que aún no la tiene.
-Pica solamente DE DÍA. Usted y los suyos pueden descansar tranquilos durante la noche para volver a la lucha durante el día siguiente.
-Matando al mosquito se acaba el contagio de la enfermedad.

LA PELEA ES CONTRA EL MOSQUITO
El Dengue no se transmite de persona a persona.
LA TRANSMISIÓN ES: Persona infectada > mosquito que la pica > mosquito pica a otra persona.
No hay que esperar a que vengan a fumigar : NO sirve para nada.
Los tanques que no tienen tapa (muchísimos) pueden cubrirse con un plástico tapando la boca y asegurándolo con un hilo o soga atado por encima de él alrededor del tanque.
Del mismo modo se puede hacer con los aljibes y tanques de agua potable abiertos (los de 200 litros que usan en los barrios donde no hay agua corriente).

LOS SINTOMAS DE LA ENFERMEDAD SON:
- Gripe muy fuerte, la peor que hayan tenido, con mucho dolor de huesos. Dura de 5 a 9 dias. Si una persona se vuelve a infectar, la enfermedad es más grave cada vez que la vuelve a tener.

CUIDAR ESPECIALMENTE A:
-Las embarazadas, a las que provoca parto prematuro. NO PRODUCE aborto ni malformaciones al bebé.
-A los ancianos, porque muchos tienen diabetes, insuficiencia cardíaca y otras enfermedades que los hace mas vulnerables ante una fiebre tan alta..
-A los bebés de hasta tres años, porque se deshidratan mucho mas fácilmente que los niños más grandecitos.
-Portadores de HIV-Sida porque tienen menos defensas.
-Personas con insuficiencia renal y están en hemodiálisis, porque tienen menos defensas.
-Personas que toman antinflamatorios (por ejemplo reumáticos), o corticoides, (por ejemplo asmáticos), por las mismas razones. A veces, estos pacientes, por sus enfermedades o por los medicamentos que toman, no tienen fiebres altas al principio y por lo tanto su contagio se detecta muy tarde.

USO DE REPELENTES :
Si es posible, el repelente debe usarse de día, cada 2-3 hs. y en la dosis mínima. No exagerar con porque es una piretrina y es tóxica.

Los bebés menores de dos meses NO PUEDEN UTILIZAR REPELENTE.
Buscar una tela de tul y dejarlos debajo de él. Se puede usar jugo de limón como repelente.

Si se puede, dentro de la casa usar piretrinas (Ej: Kaotrina) diluidas en agua y pasar el lampazo una o dos veces por día, eso ahuyenta moscas y mosquitos y no es tóxico para humanos ni animales.

Los perros, gatos, etc, NO TRANSMITEN LA ENFERMEDAD..

Dr. Severo Rennis.
Matricula Nacional Nº 52972
Medico del Hospital 4 de junio, Presidencia Roque Saenz Peña, Chaco
severorennis@yahoo.com.ar

Linea Dengue del Hospital de Niños "Ricardo Gutiérrez": (011) 4963-8705

Reenvíe esta información

lunes, 23 de marzo de 2009

Redondito, futbolera e ideológicamente hablando

Soneto de Juan Sasturain en la contratapa del diario Página 12 de hoy, que debemos valorar todos los futboleros independientemente del cuadro por el que simpaticemos:


Un viaje en Globo
Para Luis Durán y Pablo Vignone, quemeros.

Ayer me sentía mal y la amargura
tenía una razón empecinada:
quería –y no podía– escribir nada
que no fuera un insulto, bronca pura.

Como a muchos, me enferma tanta dura
campaña de derecha, enmascarada
por medios que –lo digo a la pasada–
no cuestionaron a la Dictadura.

Ya estaba por putear y no me explico
qué me pasó con esta contratapa.
De pronto apareció De Federico,

–con el flaquito Pastore de yapa–
y a puro toque y gol volví a ser chico,
me eché a volar con el Globo de Cappa.

Interesante artículo en el diario Página/12

MITOLOGIAS › LA PAGINA DE ANALISIS DE DISCURSOS

Periodismo líquido
Una reflexión sobre la idea del adjetivo “líquido” al uso de Zygmunt Bauman, pero aplicado al periodismo.

Por Martín Becerra *

El corazón de la sociedad de consumo late en una modernidad líquida a la que dedica buena parte de su obra Zygmunt Bauman. Ese latido bombea el fluido vital de ideales y valores inestables. El exceso de información caracteriza a las sociedades actuales. El sistema destinado a su producción, circulación y apropiación social define los rasgos identitarios de sus individuos así como un siglo atrás lo hacía la institución escolar, en la sólida era de la sociedad de productores. Para el sociólogo polaco, lejos de aquella estabilidad que imanaban tanto las palabras como las cosas, en la sociedad de consumo se diluyen esos sentidos fuertes para volverse todo lívido y fugaz.
Uno de los dispositivos emblemáticos del cambio epocal, que es la fuerza motriz de la producción y circulación de ideas y valores, es el periodismo. La modernidad líquida se nutre del ejercicio de un periodismo líquido, como tituló Miguel Wiñazki hace cuatro años.
Claro que referirse al periodismo como “líquido” en un contexto de hiperconcentración empresarial, donde el poder de grandes grupos desconoce fronteras (geográficas, económicas), parece contradictorio. ¿Periodismo líquido en un país encorsetado por el predominio de intereses bien mundanos que monopolizan derechos de televisación de interés masivo (como en el caso del fútbol) y obstaculizan toda iniciativa tendiente a la libre concurrencia y al acceso de otros –que no sean ellos mismos– a la titularidad de licencias audiovisuales? ¿No es ello exactamente opuesto a la liquidez? Pues no: una parte importante del periodismo se vuelve cada vez más líquido, más flexible y efímero, es decir menos sólido y metódico en sus objetivos, estilos, gramáticas, relaciones, rutinas y convicciones, al mismo tiempo que pocos grupos empresarios (algunos de ellos integrados por parlamentarios contra lo que la vetusta y autoritaria ley hoy defendida por los mismos grandes grupos, establece) consolidan su predominancia en el control de los principales medios del país. Tiene lógica: el periodismo líquido es por definición dúctil, y su condescendencia empieza por casa, con el patrón.
El periodismo líquido contiene, en sus condiciones de producción, un apotegma: la economía de recursos. Las personas, el tiempo y el estudio necesarios para comprender y explicar complejas situaciones sociales son reemplazados por el principio de instantaneidad irreflexiva. El periodismo líquido es antiintelectual por definición. Abusa de las opiniones, pero éstas deben ser viscerales (es el reino de exclamaciones como “¡qué horror!, ¡qué barbaridad!”, como bien ironizó Juan Pablo Varsky entrevistado por Página/12 en enero último).
Una de las figuras paridas por el periodismo líquido es la de los llamados “periodistas mendigos”. Son periodistas que mendigan por una entrevista o por una declaración anodina de alguien con fama. Es clásico el ejemplo del “periodista mendigo” al cierre de un partido de fútbol que se arrima al jugador: “¿Y Román, en quién pensaste al patear el penal?”. El periodista mendigo no interroga, sino que ofrece una cómoda excusa para que su “entrevistado” emita sin sobresaltos la frase que desee. El periodista mendigo no repregunta, a menos que su “entrevistado” lo habilite expresamente a ello. El periodista mendigo no incomoda, por decisión propia, al “entrevistado”. El periodista mendigo, valiosa pieza pulida por el periodismo líquido, emite elogios a modo de súplica si la fuente es “del palo” o la condena en juicio sumario si no tiene contacto o acceso a ella (pero no le dará derecho a réplica).
Como en el título del libro de Paula Sibilia, La intimidad como espectáculo, el periodismo líquido activa sus criterios de noticiabilidad a partir de dos variables: espectáculo e intimidad. Se reduce la noticia al ámbito de lo espectacular y para sostener la espectacularidad se recurre a la intimidad, al fisgoneo y la develación (muchas veces, autorizados por las fuentes) de lo íntimo.
Sería errado confinar a las secciones de deportes o espectáculos, esas zonas donde se dirime el “poder blando”, la morada del periodista mendigo: en la zona dura de economía o política la práctica mendicante gana terreno. Tampoco sería justo reducir la influencia del periodista mendigo a la televisión o la radio, medios cuyo torrente continuo de emisión exige llenar espacios incesantemente: el periodista mendigo anida en las redacciones de periódicos y revistas tanto como en los medios audiovisuales. No se trata de un problema individual: es un síntoma de época.
El periodismo líquido es puro presente y por ello el periodista mendigo debe privarse de ejercitar la memoria: su desempeño no sólo prescinde del archivo, sino que requiere anular toda documentación que rebase la referencia a lo inmediato. Con una excepción: la vida íntima o familiar del “entrevistado”. Es clave que el periodista mendigo conozca los nombres de hijos, pareja/s y mascotas del “entrevistado” para que, previa autorización, la conversación fluya entre anécdotas de su entorno familiar. Es clave para el periodista mendigo tutear al “entrevistado” y despedirse con un fuerte abrazo. Su máxima realización profesional será insertarse en el círculo íntimo del “entrevistado”, provocando una mímesis entre periodista y fuente. En última instancia, el periodista mendigo convierte su credo en religión y así como no exige coherencia en las posiciones de su “entrevistado” (porque teme irritarlo o porque ignora el pasado), tampoco respeta él mismo la lógica entre precedente y consecuente, y cambia de postura, de ídolo y de camiseta con naturalidad.
En el periodismo líquido el anecdotario es el factor clave de explicación de la realidad. Esta se teje, en el periodismo líquido, por anécdotas sin historia, justo a la inversa de la más fértil tradición periodística en donde la historia podía revestirse con anécdotas en aras del respaldo argumental y de la seducción del receptor.

* Universidad Nacional de Quilmes y Conicet.

viernes, 13 de marzo de 2009

Qué es un código?

Esta cuestión entre el entrenador de la selección argentina de fútbol y el jugador Juan Román Riquelme, disparó los más variados, presuntuosos y ridículos comentarios de igualmente variados, presuntuosos y ridículos comentaristas, entre los cuales me incluyo. Pero me sorprendió hasta el estupor escuchar a Alejandro Fabbri preguntarse escandalizado "¿Qué son los códigos?", cuando él, que supuestamente es un comunicador, no puede ignorarlo. Vayamos a ver qué dice el diccionario, en este caso el Gran Diccionario de la Lengua Española, Larousse, 1996. Omito los ejemplos y las ocho últimas acepciones (civil, de barras, de señales, fundamental, genético, morse, penal y postal) porque me da fiaca transcribirlos.

Código: (Del latín codex, libro.)
1. Conjunto de reglas o normas sobre cualquier materia.
2. Sistema de signos o señales que permite formular y comprender un mensaje.
3. Combinación de letras, números u otros signos que sirve para la identificación abreviada de empresas, organismos, productos y otras cosas.
4. Colección ordenada de leyes.
5. Recopilación de las leyes de un país.
6. Conjunto de reglas precisas, que se emplea para convertir datos de una representación a otra.

Entonces, ¿que dijo el jugador al decir "no tenemos los mismo códigos"? Dijo "no nos ajustamos a las mismas reglas", "no usamos los mismos signos o señales, por lo cual no podemos entendernos", "no nos regimos por las mismas leyes"...
Maliciosamente, los periodistas que se mueven más cerca del amarillismo escandaloso y farandulero que de lo estrictamente deportivo, quisieron ver en la palabra "código" un contenido mafioso. Si se quiere buscarle un lado oscuro, debemos decir que los códigos son, antes que mafiosos, corporativos. Si bien los usan la mafia y los malvivientes, también los emplean las sectas, los masones, los delincuentes, y otras corporaciones más inocentes como pueden ser las tribus urbanas, los obreros de cualquier rama de la industria o los servicios, los médicos y otros profesionales, entre ellos, los periodistas. Incluso hablamos de "códigos de caballeros" y "códigos de ética". De estos últimos, los hay escritos y los hay implícitos. Hoy por hoy, están bastante olvidados. Por ejemplo, cuando Fabbri -durante el programa "Estudio Fútbol"- le faltó el respeto al veterano periodista Horacio Pagani, pulverizó un código. Por suerte este último no hizo lo que haría cualquiera en su lugar, con lo cual seguramente el programa perdió de ganar unos cuantos puntos de rating. Pero Pagani parece que sí sabe qué son los códigos.
Señores de los medios, a poner buena fe y a llamar las cosas por su nombre. Y a ilustrarse antes de abrir la boca o aporrear el teclado.

Salute.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Más sobre manipulación mediática

La vida ya es bastante dura como para seguir dejando que nos la empiojen más. Creo que es útil leer esto:

http://www.taringa.net/posts/info/2237592/Inseguridad-y-Manipulación-Mediática:-Lo-que-debemos-saber.html

El fútbol también es folklore

Y ya que todos hablan, ¿por qué no voy a hablar yo?


Juan Román Riquelme es un jugador distinto. No me refiero sólo al juego: me refiero a su personalidad, a los hechos de su vida que han tomado estado público. No es amigo de los reportajes, es un tipo reservado, hasta tímido, al que le costó mucho adaptarse al contacto con los periodistas. No es amigo de los medios, su vida privada es eso, privada (¿alguien sabe cómo se llama su esposa?), no se le conocen adicciones, aunque podría ser adicto a la Coca-Cola. No se sabe que haya andado con malas compañías, ni con vedettes de cuarta, ni con modelos tiragomas. Ni se le ocurriría meterse a conductor de programas ridículos de TV, ponerse ropa extravagante, hacer ese exhibicionismo berreta al que Maradona y el común de los futbolistas actuales es tan afecto.

Para muchos, Juan Román atrasa: le gustan sus amigos de siempre, los de Don Torcuato, le gusta comer asado, respetar a sus padres -a quienes siempre tuvo muy en cuenta al tomar sus decisiones, incluso abandonar la Selección-, salir a la cancha con sus hijos o sobrinos, ganar torneos con las camisetas de Argentina o de Boca y fundamentalmente le gusta repetar y hacerse respetar. No sé cuántas veces salió expulsado de un campo de juego. La única que recuerdo es cuando le dio una hermosa piña a un marcador mediocre que para frenarlo le metió un dedo en el culo.

Linda imagen ésta: a Román nadie le mete el dedo en el culo sin recibir su castigo, aunque al mismo tiempo el castigo también caiga sobre él.

Maradona habló -siempre habla- y habló de más, casi siempre habla de más. Maradona no tiene códigos, ni límites, ni nada. Su vida es la prueba de una desmesura que exime de todo comentario. Y tiene ahora de ladero a otros desmesurados: Bilardo, un delirio desmesurado. Los jugadores "de exportación", que se creen el último huevo del pic-nic, unos egos desmesurados. Los dirigentes de la AFA, desmesuradamente extraviados para poner en manos de un chofer enceguecido e inexperto el ómnibus de la Selección. Como jugador, con Villarreal, Boca o la Selección Nacional, Riquelme ganó todo, excepto un Mundial de Fútbol. Como técnico, Maradona no ganó nada más que dos amistosos.

¿Qué se le achaca a Riquelme? ¿Por qué tiene "viento en contra" entre sus compañeros de equipos, entre los entrenadores, entre los periodistas y entre el público que sólo mira, escucha y lee a estos últimos? Porque es distinto, porque no encaja en la manada -mejor digamos la piara- que se presta al manoseo indecente del periodismo, porque no cedió a la seducción malévola de las mujeres fáciles, porque no pisa el palito de la declaración escandalosa que da de comer a los vende humo de los medios y programas deportivos. Por eso.




miércoles, 21 de enero de 2009

Debajo de cada entrada...

busquen una palabrita, precedida de un numerito: la palabrita es "comentarios". Hagan clic sobre ella y podrán dejarme un saludo, una opinión, un pedido...y la satisfacción de saber que han visitado mi blog. Muchas gracias.
Emilio

miércoles, 14 de enero de 2009

Para los que preguntan: sí, todavía quedan...

Diccionarios:
Rústica (tapas flexibles) $ 70.-
Cartoné (tapas rígidas) $ 80.-
Anuarios: $20.-
PROMO:
Diccionario (cartoné) + Anuario: $ 90.-
ENVIOS AL INTERIOR
DESCUENTO A REVENDEDORES

domingo, 11 de enero de 2009

Modesto homenaje

Hola amigos. Espero que hayan tenido fiestas en paz y armonía.
Primer entrada del año para despedir -tardíamente- a estas tucumanas que cubrieron con sus voces y guitarras varias décadas de las mejores épocas de la música nativista.
Se llamaban América y Nélida Ortiz, pero pasearon su belleza y su talento, primero como Las Hermanas Ortiz y más tarde como Dúo Vera Molina.
Se fueron "de gira" las dos, casi juntas, el año pasado. Me enteré hace apenas un par de días, por la hija de Nelly, que me arrimó un tesoro de fotos y recuerdos. Para las Vera Molina, este modesto homenaje.